Pinté mi mente de colores,
puse unos campos y unas flores
y la dejé secar.
Hace tiempo que estoy afuera
y ya mi vida no me queda
y la dejé pasar.
Cuando allá el frío se haya ido,
cogeré mis cuentos conmigo
y en una barca bajaré el río
y me iré a la ciudad,
y apenas llegue te iré a buscar.
La tarde es tiempo de recordar.
Dejé una carta en el correo
por un año que no te veo
y me senté a esperar.
Al despertar mis pies helados
vi que no estabas en mis manos
ya es hora de cenar.
Cuando el invierno me ha vencido
y necesito de un amigo
leo unos cuentos, busco un abrigo
y me siento a esperar
y en la ventana les veo pasar.
La tarde es tiempo de recordar.
Dime dónde estás, dime dónde estás,
no te escondas más que el tiempo vuela,
que no te espera
y te iré a buscar.
Dime dónde estás, dime dónde estás,
y te iré a buscar a donde sea,
que el tiempo vuela,
que no va a esperar.
jueves, julio 13, 2006
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