miércoles, octubre 04, 2006

algo nuevo

¿Sabes algo? ¿Qué hay detrás del fuego?
¿Sabes algo? ¿Qué hay detrás del sol?
¿Sabes algo nuevo cada vez que estoy
buscando en el hielo tu calor?

¿Crees en algo cuando ves el cielo?
¿Crees en algo cuando ves a Dios?
¿Crees en algo nuevo cada ves que yo
te cuento una historia que me pasó?


Ya no te importa lo que siento,
ya no te importa como estoy.
No vale nada lo que tengo,

no tengo nada... te lo doy.

¿Sientes algo cada vez que llego?
¿Sientes algo cuando ya me voy?
¿Sientes algo nuevo cada vez que estoy
poniendo en tu pelo una flor?

¿Quieres algo que compre el dinero?
¿Quieres algo que compre tu amor?
¿Quieres algo nuevo? Cada vez que yo
cumplo tus deseos, otro llegó.

Es que no entiendes que no puedo,
es que no ves que somos dos.
Ya estoy cansado y en el suelo,
ya estoy sin fuerzas… te lo doy.

¿Piensas algo cuando no te veo?
¿Piensas algo cuando yo no estoy?
¿Piensas algo nuevo cuando ves que no,
cuando ya no hay tiempo...
cuando ya acabó?

martes, agosto 29, 2006

aquí en la orilla

¿Qué sabías de amor? ¿qué sabías de hacer la comida?
¿de atrasar un reloj, de parchar un alma herida,
de encontrar mis botas, María,

de apagar tu boca en la mía?

Creo que fue mejor arrancar tu olor, tu saliva,
que ocultar mi error detrás de la rutina.
Te dejé mujer un día
y mi amor se fue
a acampar a otra colina.

Y guardé en tu tumba vacía todo lo que se te olvidó
y regué la tierra movida con la lágrima que quedó.

Y brotó un jardín sobre tu sola espina
y apagué por fin tu voz en mi cocina
y llené mi copa, María,
y con la sed que traía.

Veo ocultarse el sol, el último del día,
y ya estoy mejor entre tanta maravilla.
Otro año pasó y yo con vida.
El mar sigue igual, pero algo cambió aquí en la orilla.

sábado, agosto 12, 2006

la sal y el sol

Aunque parezca tonto
sé recibir la sal y el sol en el verano
y es más de lo que da tu mano.
Aunque parezca un ciego
pude encontrar dos mariposas en febrero
y es más de lo que encuentro tras de ti.

Cosas vacías,

cosas que hacías y que nunca comprendías
iban llenando nuestras vidas.
Eras mi mundo,

todo era hermoso pero cuando abrí los ojos
no había nada frente a mí.

No pretendo cambiar tu corazón

para quedarme junto a ti,
pero tengo que bajar, es mi estación,

y es tu tiempo de seguir.

No son ideas,

miro en el cielo sobre ti y no hay estrellas
para seguir soñando.
No es que esté triste,
sólo me duele que en un tiempo me quisiste
y no me acuerde como fue.

lunes, julio 17, 2006

la feria

Fui a la feria de diciembre para ver si algo encontraba
y mejor no hallaba nada pues fue a ti lo que encontré.
En la tienda me decían: "Lleve, es buena mercancía,
y si no sirve en otro día nos la puede devolver"

De camino hasta mi casa te compré un vestido nuevo,
dos zapatos que hacen juego, la cadena y el collar.
Pero no querías tender mi cama, no querías lavar la ropa,

que de sexo que ni loca, y que no sabes cocinar.

Me volví para la feria y le expliqué a la vendedora:
"Vea usted señora, no me la quiero quedar,
no me sirve para nada y no se lleva bien conmigo" -
y ella dijo: "Bueno amigo ¿Cuánto usted me puede dar?"

Diez centavos pago yo por ti, no sé cuánto darían los demás,
pero yo pago diez centavos por ti porque no tengo más.
Y aunque tuviera plata sin fin, no sé si pagaría algo más
de diez centavos que no vale un rin porque no
vales más
.

jueves, julio 13, 2006

tiempo de recordar

Pinté mi mente de colores,
puse unos campos y unas flores
y la dejé secar.
Hace tiempo que estoy afuera

y ya mi vida no me queda
y la dejé pasar.
Cuando allá el frío se haya ido,
cogeré mis cuentos conmigo
y en una barca bajaré el río

y me iré a la ciudad,
y apenas llegue te iré a buscar.
La tarde es tiempo de recordar.

Dejé una carta en el correo

por un año que no te veo
y me senté a esperar.
Al despertar mis pies helados

vi que no estabas en mis manos
ya es hora de cenar.

Cuando el invierno me ha vencido
y necesito de un amigo
leo unos cuentos, busco un abrigo

y me siento a esperar
y en la ventana les veo pasar.
La tarde es tiempo de recordar.


Dime dónde estás, dime dónde estás,
no te escondas más que el tiempo vuela,
que no te espera
y te iré a buscar.
Dime dónde estás, dime dónde estás,
y te iré a buscar a donde sea,
que el tiempo vuela,
que no va a esperar.

miércoles, julio 12, 2006

ven

Ven, hay que salir, hay que escapar,
hay que olvidar las cosas que te hacen mal.
No es tiempo de hablar, hay que explotar,
subir al techo y romper con todo.
Ven, hay que buscar otro lugar,
otras paredes blancas para pintar.
En la celda de un bar hay que encerrar
todas las guerras que llevas dentro.

Si hay otras vidas escríbeme,
pon el revólver en tu cabeza que no me interesa,
y si fallas ven, ponte un saco te espero afuera.
Coge tu arma y ven, le volamos la frente a cualquiera.
Tú lo sabes bien, si no vuelves no me levanto.
¿Por qué te tardas tanto?

Ven, hay que subir al barandal,
cortar los hilos, romper algún cristal.
No es tiempo de hablar, hay que saltar,
hay que apostar por quién cae primero.
Ven, hay que buscar otro lugar,
me lastima verte siempre igual.
Si no quieres llegar hasta el final,
hay que acabar y empezar de nuevo.

martes, julio 11, 2006

simples emociones

Piso fuerte el acelerador que estorban vidas.
No nos hacen falta helados, menos, ironías.
Si estuvieras presa al fondo de los mares,
yo estaría tranquilo en tierra de cobardes.

Súbele el volumen, no importan las estaciones,
hace frío igual, aunque sangren los corazones.
Si avancé por tus senderos muy despacio
y rompí los siete sellos de tu espacio,
son cintas de colores, son simples emociones.

Chica, de una vez, deja ya de tantas loras que después
no me acordaré si me hablabas del amor o yo qué sé.
Chica de una vez, bájate del coche ahora que después
no me acordaré dónde te dejé.

Si esperas que llame hazlo en el sofá.
Si me invitas fallas, no soy de invitar.
Me gustó tu traje, no lo lleves más.
Si escapo en un viaje ... ni lo intentes.

Apaga el encendedor, tus fuegos se acabaron;
en alcohol, tus tres ideas se ahogaron;
en el humo, se nublaron las mentiras;
y en mis ojos, se cerraron las salidas.
No inventes fantasías, son solo cosas mías.

No soy el azul, el príncipe de tus ficciones;
ni volví por verte libre de verdes dragones.
Si avancé por tus senderos muy despacio
y rompí los siete sellos de tu espacio,
son cintas de colores, son simples emociones.

lunes, julio 10, 2006

cuando me perdí

No tengo nada que decir, no tengo nada que comer,
no tengo un cine a donde ir, no tengo asilo a donde volver.
No tengo muebles en mi sala, no hay flores en la cocina,
no hay almohadas en mi cama, no hay jabones en la tina.
Se lo llevaron todo.
Se lo llevaron todo.
Oye, se llevaron todo cuando me perdí.

No tengo ganas de dormir, no tengo nada que leer,
se llevaron las cortinas, mi pedazo del pastel,
mi santo, mi vida, mi mentira y mi mantel.
Se lo llevaron todo.
Se lo llevaron todo.
Oye, se llevaron todo cuando me perdí.

Se llevaron las cajas que tenía en mi armario,
se llevaron los cisnes que pinté en mi pared,
se llevaron la música que había en mi radio,
se llevaron mi sueño, la hora y el café.
Se llevaron mi colección de dinosaurios,
los zapatos de fiesta que jamás usé,
la vereda de enfrente, los amigos del barrio
y el aniversario de alguien que besé.

No tengo nada que decir, no tengo nada para hacer,
no tengo nada que vivir, no tengo nada que beber, no...

Busco alguien que me agrade y que me quiera conocer,
que sea buena y no me dañe y me haga sentir bien
y no hallo nada.
Se lo llevaron todo.
Oye, se llevaron todo cuando me perdí.